El 5 de noviembre celebramos el día de la Aviación Civil, en conmemoración del nacimiento de Aaron Félix de Anchorena, hombre polifacético, diplomático y deportista, que el 25 de diciembre de 1907 protagonizó, junto a Jorge Newbery, el primer vuelo en nuestro país de una aeronave de propiedad nacional.
Se trató del globo "Pampero", que de Anchorena había adquirido en Francia mientras ocupaba la Secretaría de Legación Argentina en aquel país. Fue allí que en 1905 el diplomático argentino voló por primera vez en un aerostato con el brasileño Santos Dumont. Luego se asoció al Aero Club de Francia y obtuvo el brevet de aeronauta, completando once vuelos en globo, siete de ellos con un esférico con envoltura de seda, de 1200 m3, que adquirió y bautizó con el nombre de un viento característico de su país: Pampero.
En julio de 1907 de Anchorena trajo su globo a la Argentina, y el 25 de diciembre a las 11 horas, en compañía del ingeniero Jorge Newbery (entonces Director de Alumbrado de la Municipalidad de Buenos Aires) realizó a bordo del "Pampero" la histórica ascensión desde la Sociedad Sportiva Argentina (Actual Campo Argentino de Polo en Palermo).
Esta fue la primera actividad aérea ejecutada por argentinos, con medios y apoyos nacionales y está considerada como el origen del vuelo civil en nuestro país.
A instancias de Anchorena, y bajo su presidencia, pocos días después, el 13 de enero de 1908, en los salones de la Sociedad Sportiva, se fundó el Aero Club Argentino, institución madre del vuelo organizado nacional.
Desde estas páginas aeroespacio saluda a todos los pilotos, técnicos y entusiastas de la aviación, y propicia que los "hombres del aire" aúnen sus esfuerzos, nutriéndose del legado de nuestros pioneros, con el objeto de desarrollar una aeronáutica nacional cada día mejor en beneficio de nuestra sociedad.
Y junto a nuestros mejores anhelos, el recuerdo de las palabras de Oscar A. Repetto, presidente de la Federación Argentina de Aeroclubes, referidas el año pasado en conmemoración de este mismo día:
"Ojalá podamos entre todos, definir una verdadera política de estado que nos lleve a generar más pilotos en las distintas disciplinas, a fabricar más y cada vez mejores aeronaves, aprovechando el talento de nuestros técnicos e ingenieros, a proteger los Aeroclubes, semilleros natos, por historia y definición de los futuros profesionales del aire, en el convencimiento que de esta forma, se estarán protegiendo las alas de nuestra Nación. Ojalá..."





