Luego de la suspensión este martes de centenares de vuelos en el norte de Gran Bretaña, el sector aerocomercial, que ya temía un escenario similar al del año pasado, respiró aliviado cuando se dio a conocer la noticia que la densidad de la gigantesca nube de cenizas volcánicas había disminuido y su altura descendido de 20.000 a 5.000 metros.
Hace un año la erupción del volcán Eyjafjöll, también islandés, provocó la suspensión de 100.000 vuelos, diez millones de pasajeros varados, y un lucro cesante estimado de 1.200 millones de euros.
Eurocontrol, el organismo que administra el espacio aéreo europeo, estimaba que las cenizas volcánicas deberían alcanzar este miércoles los países escandinavos. No obstante, aseguraba que el impacto sobre el tráfico aéreo sería limitado a raíz de los nuevos procedimientos que autorizan los vuelos en ciertas condiciones, como así también por la mejor coordinación con las aviaciones civiles nacionales.
Se prevé que la nube alcance la Europa continental este viernes; sin embargo, los gobiernos de España, de Francia y de Alemania estiman que, dadas las últimas informaciones, el espacio aéreo no será suspendido en sus territorios.
El sábado 21 de mayo, momento en que la nube volcánica alcanzó su apogeo, el Servicio de Helicópteros de Islandia grabó el asombroso video que puede verse bajo estas líneas.
Foto: David Karnå, 2010. Via Creative Commons. La nube volcánica producida por el volcán Eyjafjöll en abril de 2010.
Tras la erupción del volcán Grimsvötn, en Islandia, se suspendieron 500 vuelos en Escocia. Sin embargo, los expertos aseguran que lo peor ya pasó. Impresionantes imágenes en video. 




