En un comunicado de prensa emitido por el Pentágono se dio a conocer que el miércoles 16 de noviembre fue lanzado desde una base de ensayos ubicada en Hawaii, el nuevo AHW, un misil que es impulsado a cinco veces la velocidad del sonido, es decir a unos 6.000 km/h. La nueva arma trepó a la atmósfera terrestre y cayó sobre el blanco marcado en el atolón de Kwajalein Atoll, en las islas Marshall, a unos 4.000 km del lugar de lanzamiento.
El objetivo de la prueba fue recoger datos del nuevo misil a velocidades hipersónicas y comprobar su rendimiento de cara a misiones de largo alcance, con especial énfasis en la aerodinámica, navegación, orientación, control y tecnologías de protección térmica del aparato.
El Departamento de Defensa está utilizando el AHW para desarrollar tecnologías para el programa de Ataque Global Inmediato Convencional (GPCS, Conventional Prompt Global Strike) que, como señala un informe dirigido al Congreso de los EE.UU., le brindaría a ese país "la capacidad de atacar con armamento convencional y precisión cualquier punto del planeta en menos de una hora".
El programa AHW está dirigido y ejecutado por la Agencia Espacial del Ejército de los EE.UU. y el Comando de Defensa de Misiles, y fue desarrollado por los Laboratorios Nacionales Sandia, en Albuquerque, Nuevo México.
Debido a la sensibilidad del proyecto -aclara el comunicado del Pentágono- ninguna imagen puede hacerse pública.





