El “taxi aéreo” del fundador de Google despega en Nueva Zelanda

La primer ministro de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, y Kitty Hawk, la compañía financiada por el cofundador de Google, Larry Page, anunciaron un acuerdo para probar un “taxi aéreo” autónomo y lograr su certificación oficial en ese país. El aparato llamado Cora, fue desarrollado por la empresa estadounidense (que opera en Nueva Zelanda bajo el nombre de Zephyr Airworks), dirigida por Sebastian Thrun, responsable del desarrollo inicial de los vehículos autónomos de Google X.

La compañía fundada en California, espera que esta asociación le permita establecer una red comercial de taxis en el país de Oceanía en los próximos tres años, para lo cual ya está trabajando en una aplicación similar a Uber para comercializar sus servicios.

Por su parte, en declaraciones a The New York Times, la primera mandataria neo zelandesa expresó su satisfacción acerca del convenio:  “Tenemos un objetivo ambicioso en Nueva Zelanda de tener cero carbono neto para 2050  y proyectos emocionantes como este son parte de cómo hacemos que eso suceda”, expresó Ardern.

Cora, definida por Fred Reid, CEO de Zephyr Airworks, como “el lógico siguiente paso en la evolución del transporte”, es totalmente eléctrica y está diseñada para usar un software de vuelo autónomo, que controla sus 12 rotores, que le permiten un impulso de despegue  vertical y avance sin la necesidad de una pista de aterrizaje. Una vez en el aire, utiliza una sola hélice trasera que le permite alcanzar velocidades de hasta 180 kph y  una altitud de entre 150 y 910 metros. Con una envergadura de 11 metros, Cora tiene un alcance de alrededor de 62 millas (100 km) y capacidad para dos pasajeros. Además, cuenta con tres computadoras de vuelo que operan de forma independiente -lo que le permite seguir navegando si una de ellas falla-, y un paracaídas de emergencia.

Kitty Hawk, viene probando su “taxi aéreo” desde octubre de 2017 en el sur de  Nueva Zelanda, y en un comunicado explicó que la elección de ese país como plataforma de lanzamiento del vehículo se debió a su economía dinámica y una Autoridad de Aviación Civil que tiene “el respeto de la comunidad reguladora mundial”, además de un marco regulatorio más flexible que en los EEUU. Las conversaciones para alcanzar este acuerdo demandaron 18 meses y participaron, además de la empresa, varias agencias gubernamentales.

Fuente: theverge.com