La ANAC adopta esquema de monitoreo de emisiones de carbono en la aviación internacional

En el marco del programa de la OACI para controlar las emisiones de carbono de las aeronaves, la Administración Nacional de Aviación Civil firmó el miércoles pasado la resolución N° 204/2019,  que insta a las empresas argentinas a implementar el Plan de Vigilancia, Notificación y Verificación de sus emisiones.

De esta forma, la ANAC impulsa la puesta en práctica del reglamento internacional para el monitoreo de emisiones de dióxido de carbono (CO2) en los vuelos internacionales, en el marco del Esquema de Compensación y Reducción de Carbono de la Aviación Internacional (CORSIA, por sus siglas en inglés). El CORSIA, aprobado en la 39° Asamblea de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), busca compensar los incrementos anuales de emisiones de CO2 generados por la aviación civil internacional con la realización de proyectos sustentables en los países participantes.

Según informó la autoridad aeronáutica, “a partir del 1° de enero de este año, los operadores aéreos con matrícula argentina que cubran rutas internacionales están obligados a monitorear y notificar a la ANAC sus emisiones anuales de CO2”. Para esto, presentarán un “Plan de Vigilancia, Notificación y Verificación” (MRV, por sus siglas en inglés) de las emisiones, que deberá ser aprobado por la ANAC y luego enviado a la OACI. Quedarán exentos de la aplicación de este esquema -aclaro la ANAC-,  aquellos operadores que no superen las 10mil toneladas de CO2 anuales, aquellos que hagan vuelos humanitarios, sanitarios y/o de extinción de incendios. En caso de que alguno de los operadores supere el límite de emisiones establecido por OACI con base al año 2020, deberá compensar a partir del año 2021, pero sólo aquellas aerolíneas cuyo país entre en CORSIA.

En el nuevo mecanismo CORSIA, participan voluntariamente 73 Estados (que representan más del 76% del tráfico internacional). El programa consta de tres etapas: una fase piloto (desde 2021 a 2023) y una primera etapa (desde 2024 a 2026), donde la participación de los Estados es voluntaria; y la última etapa, que se extenderá desde el 2027 hasta 2035, donde la implementación será obligatoria para aquellos Estados cuya participación en la aviación internacional en 2018 sea mayor al 0,5% del mercado global, o cuya participación acumulada alcance el 90% de la actividad total.

Fuente: ANAC