Rediseño del Área Terminal Baires

La Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) presentó el pasado 27 de agosto, el proceso de rediseño del Área Terminal Baires (TMA Baires). Este amplio sector de espacio aéreo será transformado según los conceptos más modernos en la materia, acompañando la evolución que experimenta el tránsito aéreo del país.

A través de una licitación internacional abierta, EANA adjudicó los trabajos a un consorcio multinacional liderado por Indra y su empresa de consultoría ALG formado por las empresas Tetratech (EE.UU.), DFS Aviation Services (Alemania), e IDS (Italia).  El proceso se cumplirá en cuatro fases en un total de 36 meses y está estimado en USD 4 millones. Dichas fases están definidas en Doc. OACI N° 9992 – Manual sobre el Uso de la Navegación Basada en la Performance (PBN) en el Diseño del Espacio Aéreo.

El diseño al que se apunta se aplicará a todos los procedimientos de vuelo por instrumentos PBN y convencionales, sectores ATC, corredores visuales y heli-corredores dentro y debajo de los sectores de CTA RADAR I y II, y TMA BAIRES.

Un área de control terminal es un espacio aéreo controlado de dimensiones definidas, que se establece sobre varios aeropuertos, donde confluyen aerovías, con el objetivo de controlar el tránsito aéreo que opera en dichos aeropuertos. El TMA Baires tiene en su jurisdicción a los aeropuertos controlados de Aeroparque, El Palomar, Ezeiza, Morón y San Fernando, que junto con los aeródromos no controlados genera que se atiendan alrededor del 50% del movimiento de aeronaves del país.

En el período enero-junio 2019, el Aeroparque metropolitano registró 57.915 movimientos de aeronaves; El Palomar 4.819; Ezeiza, 42.138; Morón 32.090, y San Fernando 20. 840. Actualmente si se desease utilizar las capacidades de pistas al máximo de todos los aeropuertos al mismo tiempo, el TMA Baires no se vería capaz de poder procesar todo este tránsito de forma simultánea. Por proyección de las estadísticas de los últimos cuatro años, se espera que el tránsito aéreo continúe creciendo, gracias a la incorporación de nuevas rutas y vuelos, tanto de cabotaje como regionales e internacionales.

El proyecto consiste en generar un nuevo concepto de espacio aéreo basado mejorar la Seguridad Operacional mediante la disminución de conflicto de trayectorias, la utilización flexible del espacio aéreo y de los sistemas de navegación, la optimización de la capacidad, y la mejor utilización de tecnologías disponibles para un desarrollo del tránsito seguro para todos los usuarios. Dicho desarrollo deberá ser, además, eficiente y ambientalmente sostenible. Con este nuevo concepto de Espacio Aéreo, EANA busca satisfacer la creciente demanda en forma segura y ordenada, mediante premisas tales como lograr la reducción del tiempo de comunicaciones entre piloto-controlador; disminuir  las tareas secundarias de los controladores aéreos; utilizar los procedimientos de entradas y salidas -SID/STARS/IAC- con concepto PBN, con separaciones establecidas desde el diseño con uso de ventanas de nivel y trayectorias paralelas; modernizar los corredores visuales y heli-corredores a fin de maximizar las operaciones de la aviación general (incluida también la actividad de escuelas de vuelo y aviación deportiva), entre otras ventajas.

Un proyecto de amplio alcance social

Asimismo, se contempla la conformación de un equipo de Diseño del Espacio Aéreo, el cual estará conformado por un grupo multidisciplinario con la representación de todas las partes interesadas del proyecto. Además de EANA y el consorcio liderado por ALG, el equipo podrá incluir a la autoridad de aplicación (ANAC), al proveedor de servicios y autoridad del Uruguay, en calidad de Espacio Aéreo Adyacente, a los usuarios del espacio aéreo: líneas aéreas u organismos o entidades que representen los intereses de aviación civil comercial; aviación militar; representantes de la aviación civil general y deportiva; representantes de la comunidad de helicópteros; a los operadores y concesionarios de la administración y explotación de aeródromos incluidos en el Sistema Nacional de Aeropuertos, u organismos o entidades que los representen; a los operadores de aeródromos no contemplados por el Sistema Nacional de Aeropuertos; eroclubes y escuelas de vuelo, en calidad de proveedores para la aviación; organismos oficiales de medioambiente y organizaciones sociales, en calidad de agentes tutelares de derechos de la comunidad y otros grupos con intereses afectados en la modificación y reconfiguración del espacio aéreo.