
El lanzamiento del cohete CZ-3A que transportó al nuevo satélite tuvo lugar el 1º de diciembre desde el centro espacial de Xichang. El satélite denominado Beidou-2 15 o DW10, fue posicionado en una órbita geoestacionaria a 36.000 km de altura e inclinada 55 grados.
Se trata del décimo satélite puesto en órbita desde el primer lanzamiento realizado en 2007. El programa fue aprobado por el gobierno chino en 2004, y hacia 2020, cuando se haya completado, el sistema constará de cinco satélites geoestacionarios, 27 en órbita terrestre media, y otros tres en órbitas geosincrónicas.
Desde abril de este año -con la puesta en órbita del satélite Compass-IGSO3- el sistema comenzó a funcionar, ofreciendo servicios de posicionamiento y navegación de alta precisión que cubren China y países vecinos. Hacia 2014 la constelación cubrirá toda la región de Asia-Pacífico, y se prevé que dentro de nueve años, cuando una treintena de satélites se encuentren operativos, el sistema tendrá una cobertura global.
Los servicios para usuarios civiles será gratuito y tendrá una exactitud de localización con un error inferior a los 10 metros de distancia, una sincronización de reloj con un error de unos 50 nano segundos y una precisión en la medición de la velocidad de 0.2 m/s de margen. Los servicios militares serán aún más precisos que los anteriores, y podrán ser usados también para comunicaciones.
Imagen: Xinhuanet





