El punto de vista científico

El 14 de abril pasado en el ciclo de charlas organizado por el grupo “Laboratorio Cero” disertó el Com. (R) Rubén Lianza, jefe de la Comisión de Estudio de Fenómenos Aeroespaciales (CEFAe) de la Fuerza Aérea Argentina.

No es la primera vez que ocurre el acercamiento entre estudiantes y la CEFAe. El Laboratorio Cero es un curso-taller dictado por la gerencia de Investigación y Aplicaciones de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) con el soporte de la Escuela de Ciencia y Tecnología de la Universidad Nacional de San Martín y la colaboración del Instituto Sábato. Por otro lado, la CEFAe se encarga de organizar y coordinar en forma metódica la investigación de las posibles causas de los avistamientos de objetos no identificados dentro del aeroespacio nacional. Además, elabora cuidadosos informes sobre los mismos cuyos resultados son publicados en un informe anual de carácter público.

El Com. Lianza expuso en detalle el método sobre el que trabajan desde la Comisión para darles resolución a estos avistamientos. Por eso su interés en contar a los asistentes que la metodología que proponen es científica: consta de definir el problema, identificar un fenómeno inicialmente no identificado, plantear la investigación, recolectar la información, analizarla y presentar los resultados.

Existen según el especialista al menos siete explicaciones de diferente origen, como por ejemplo, los reflejos externos o internos del lente; partículas sobre ese mismo lente, problemas de la cámara con que se toma la fotografía. O sea, ópticos. Después, están aves, insectos que forman ilusiones frente a la cámara y que con ayuda del software adecuado se pueden ver con nitidez, otras fotografías simplemente pueden verse caídas de meteoritos, estrellas, etc. A veces, hay imágenes donde se comprueba que es la propia Luna o Venus; vuelos de globos experimentales y otro fenómeno muy común –que se identifica- es el reflejo del sol en espejos de satélites. Para todos ellos, la CEFAe trabaja con el equipo adecuado investigando e identificando tales fenómenos. En palabras del propio Lianza, la mayoría “resultan ser interpretaciones honestas pero erróneas de causas ordinarias” aunque resaltó el hecho de poder identificarlas y no hacerlo a puertas cerradas para que no se genere más misterio sobre este tema.

En el marco de la Feria Internacional del Aire y del Espacio (FIDAE), comentó Lianza que tuvo el honor de exponer frente a un comité del país transadino, denominado CEFAA. El planteo era que ciertos fenómenos anómalos pudieran llegar a interferir en el tráfico aéreo regular. El comodoro afirmó que se procede –en su opinión- erróneamente en la dirección del enfoque del análisis, pretendiendo explicar posibles efectos del fenómeno en el tránsito aéreo sin conocer primero su naturaleza (si es: sólido, gaseoso, etc). A este respecto, aclara el comodoro: “Primero, hay que caracterizar a los fenómenos aéreos anómalos, luego ver sus propiedades y recién después ponernos a hablar sobre la forma en que podrían poner en riesgo la seguridad de las operaciones aéreas; el planteo de CEFAA (heredado de Richard Haines, EEUU) va exactamente en sentido contrario: especulan sobre la seguridad del tránsito aéreo sin conocer absolutamente nada sobre la naturaleza del fenómeno aéreo anómalo”. De hecho no hay un solo país del mundo que haya afirmado oficialmente que estos fenómenos constituyan un riesgo para la seguridad de las operaciones aéreas.

Asimismo, afirmó que la mayoría de los ufólogos saben que un 98% de los casos son producidos por causas conocidas, quedando un residuo del 2% de casos no resueltos que ellos vienen utilizando desde hace décadas como argumento demostrativo de que nos visitan objetos voladores extraordinarios, cuando en realidad, un caso no resuelto no es nada más que un trabajo no terminado, que no es garantía de nada: ni de causa ordinaria ni extraordinaria.

Dado el ámbito académico donde disertó Lianza, y más allá de tener en cuenta otros temas, como la denominada “chatarra espacial”, los alumnos hicieron interesantes preguntas, que creemos dieron por tierra todo procedimiento que investigue sin pruebas, testimonios valederos, ni que niegue resolución a los denominados OVNIS.

Fotos: Santiago Sosa