Boeing ha descubierto un error de fabricación que provoca la delaminación en la sección de fuselaje de popa de plástico compuesto en unos 787 Dreamliner. La empresa ya comenzó a inspeccionar todos los aviones construidos para encontrar el alcance de la cuestión pero ha aclarado que no existe preocupación sobre la seguridad a corto plazo aunque ya existe un plan de reparación para llevar a cabo la tarea de la manera más eficiente posible.
La sección de fuselaje de popa del Dreamliner es fabricado en Charleston, Carolina del Sur. Los mecánicos crearon cuñas o espaciadores, para llenar los vacíos que se producen entre las pequeñas piezas que no encajan exactamente. Anteriormente, en 2010 se había descubierto cuñas defectuosas por mecánicos que trabajaban en la construcción de la cola horizontal de un 787 en Italia debido a que habían aplicado demasiada fuerza de torsión para apretar los sujetadores, y la compresión consiguiente de las cuñas degradó el material compuesto.
En ese momento, los problemas de calidad de fabricación de las colas horizontales añadieron meses de retrasos en el programa de aviones y muchas colas tuvieron que ser ampliamente reelaboradas. El avión entró en servicio en 2011, después de más de tres años de retraso.
Esta vez, la delaminación está sucediendo en una sección del fuselaje de popa, cerca de donde se une la cola horizontal. Las barras de refuerzo estructural, que se habían endurecido junto con el revestimiento del fuselaje en enormes hornos, se había separado parcialmente de la superficie.
Boeing ha completado el ensamblaje de alrededor de 50 Dreamliner hasta la fecha, y ha entregado cinco, a All Nippon Airways de Japón.
Si las reparaciones del fuselaje son necesarias en un gran número de aviones podría frenar el ritmo de las entregas de los Dreamliner debido a que este tipo de fallo no le permitiría a ningún avión operar más allá de "carga límite", el término para la carga máxima prevista en servicio normal, y los aviones deben estar certificados para sostener 1,5 veces mas que la de carga normal, una norma llamada "carga de rotura", para la certificación y la entrega.






