El planeador que hace historia

(Airbus)

El planeador sin motor Perlan 2 alcanzó los 15 902 metros (52 172 pies), estableciendo un nuevo récord mundial de altitud de un planeador

El domingo 3 de septiembre, El Calafate fue testigo, de la hazaña del Airbus Perlan Mission II, la primera iniciativa mundial para elevar un planeador sin motor hasta el límite con el espacio, que logró hacer historia en la región de la Patagonia, superando el récord que consiguió Perlan 1 en 2006, en manos del fundador de The Perlan Project, Einar Enevoldson, y el principal patrocinador del proyecto, Steve Fossett. “Hoy celebramos una victoria espectacular para la innovación y los descubrimientos científicos aeroespaciales y estamos enormemente agradecidos a voluntarios y patrocinadores por todos los años de dedicación sin descanso que han hecho posible este logro”, expresó Ed Warnock, CEO de The Perlan Project. “Seguiremos aspirando a lograr incluso mayores altitudes y continuaremos nuestros experimentos científicos para explorar los misterios de la estratosfera. Hemos hecho historia, pero el aprendizaje en base a estos datos no ha hecho más que empezar. Cada logro de Airbus Perlan Mission II nos permite seguir aprendiendo más sobre cómo podemos volar más alto, más rápido y de manera más limpia, pero también nos enseña que la aviación sigue teniendo la capacidad de sorprendernos, de apasionarnos y motivarnos para alcanzar nuevas fronteras”, dijo Tom Enders, CEO de Airbus. El piloto jefe, Jim Payne, y el copiloto, Morgan Sandercock, partieron del Aeropuerto Internacional Comandante Armando Tola en El Calafate, fueron beneficiados por el fenómeno meteorológico denominado ondas montañosas estratosféricas que, unas pocas veces al año y solo en un par de lugares de la Tierra próximos al vórtice polar, elevan significativamente las corrientes de aire. El objetivo del proyecto Perlan es alcanzar los 90 000 pies (27 432 metros), un récord mundial de altitud para cualquier aeroplano, con o sin motor ♦

El piloto estadounidense Jim Payne y el copiloto australiano Morgan Sandercock fueron los encargados de llevar el Planeador a lo más alto, logrando superar los 15.462 metros.