Despegó el Falcon Heavy del Space Test Program-2

Crédito: NASA/Joel Kowsky

Ayer se lanzó del Complejo de Lanzamiento 39ª en el Centro Espacial Kennedy en Florida, una de las misiones más importantes de este vehículo espacial que integró proyectos de diversas agencias norteamericanas y conformó un verdadero desafío por sus diversas etapas de despliegue de carga.

El STP-2 (Space Test Program-2, por sus siglas en inglés) del Departamento de Defensa es operado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) y el Centro de Sistemas de Misiles (SMC). La misión era entregar 24 satélites al espacio en tres órbitas de despliegue separadas, en un total de seis horas. Este lanzamiento buscará demostrar las capacidades del vehículo de lanzamiento espacial, y proveer información crítica que apoye la certificación de futuras misiones del NSSL (National Security Space Lauch).
Las cargas del STP-2 fueron ensambladas por diferentes agencias colaboradoras, incluyendo la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), la NASA, los laboratorios de investigación del Departamento de Defensa, y universidades que intervinieron con sus proyectos. Tomó casi un año ubicar los 3700 kg de carga útil.

El Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea de la Dirección de Vehículos Espaciales de Demostración y Experimentos Científicos (DSX) llevará a cabo investigación básica sobre la radiación en el entorno de la órbita terrestre media. Las cargas útiles de la NASA eran dos CubeSats del experimento E-TBEx, el reloj atómico del espacio profundo, la misión de infusión de propelente verde, los bancos de pruebas del entorno espacial y el experimento de balizas tándem mejoradas. Además fueron transportados seis satélites del sistema COSMIC-2, desarrollados por NOAA y Taiwán para recopilar datos de ocultación de radio por GPS para el pronóstico del tiempo y una carga útil de la empresa Celestis, con cenizas de más de 150 personas, entre otras cargas.

La ventana de lanzamiento comenzaba a las 11:30 pm ET, pero el despegue se vio demorado dos horas por un inconveniente. Transcurridos los primeros 13 minutos de vuelo comenzó el despliegue de los satélites, el resto de la carga se lanzó al espacio 3 horas y media después de que el cohete realizara sus 4 etapas de combustión.

Los dos propulsores laterales del cohete hicieron aterrizajes sincronizados en plataformas vecinas en el Complejo de lanzamiento 13 en la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, mientras que el propulsor central intentó aterrizar en una plataforma no tripulada en el Océano Atlántico, pero no pudo lograrlo con éxito y cayó al mar. De esta manera, se conviritió en el primer cohete volado y recuperado para la USAF, a la vez que el SMC utilizará este precedent para el desarollo de políticas de seguros y procedimiento de reutilización de propulsores de vehículo s de lanzamiento.

Jim Reuter, Administrador Asociado de la Dirección de Misiones de Tecnología Espacial de la NASA, declaró que “este lanzamiento fue una verdadera asociación entre el gobierno y la industria, y marcó un increíble primer paso para el Centro de Sistemas de Misiles y Espacios de la Fuerza Aérea de los EE. UU.”

Fuente: NASA/SpaceX/NASAspaceflight.com

Foto: NASA/Joel Kowsky