nosotros/ nuestra historia |
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Antecedentes Impreso en mimeógrafo, el 27 de octubre del año 1941 el Comando de Aviación de Ejército editaba el primer ejemplar del Boletín Informativo, que dio origen a esta Revista Aeroespacio de hoy. Como ahora, la relación de causa y efecto es la misma. Aquel Boletín Informativo tenía por misión fundamental llevar al conocimiento del personal de la Aviación Militar de entonces, las expresiones y experiencias más representativas de la ciencia y el arte de volar, en orden al perfeccionamiento profesional y la actualización de conceptos, ideas, doctrinas y tendencias que ya entonces comenzaban a abrirse paso sobre el empleo, conducción y aplicación del Poder Aéreo. Al hojear el Boletín Informativo hallamos mucho, pero mucho material informativo, fruto de una cuidadosa recopilación que abarcaba la aeronáutica, criterio que entre septiembre de 1942 y enero de 1945 se hizo cada vez más amplio, consiguiendo impresiones y juicios en una colección que ya merecía los honores de la tipografía y una cuidadosa gráfica. De febrero de 1945 a diciembre de 1947, convertida en Revista de Informaciones Aeronáutica, sus sumarios registran trabajos de autores nacionales, con estudios formales sobre temas propios.En enero de 1948 se transforma la presentación y el contenido, pasando a ser Revista Nacional de Aeronáutica que, con el mejoramiento de presentación, mayor formato y el aporte publicitario, se ha convertido en una de las publicaciones especializadas de mayor prestigio en el mundo aeronáutico. El número 1 de la Revista Nacional de Aeronáutica apareció durante el primer trimestre de 1948, y por algún tiempo tuvo como imagen de tapa a la Victoria Alada, símbolo de la sumpremacía del Poder Aéreo. La Dirección de la Revista publicaba en el Editorial la orientación que tomaba este medio, en el sentido de despertar y mantener en el país una conciencia aeronáutica verdaderamente argentina. Los Lancastrian inauguraban los servicios aéreos entre Londres y Buenos Aire, se instalaba en Villa Mercedes (hoy asiento de la V Brig. Ae.) el Comando de Bombardeo de la FAA con aviones Lincoln, y los Ercoupe y PA-11 formaban cientos de pilotos civiles en nuestros aeroclubes. En julio de 1950 aparecía el Nro 100. Este aparente salto en tan poco tiempo se debió a distintas interpretaciones que hubo entonces, y la que prevaleció fue la de tomar como punto de partida la aparición del Boletín de Informaciones Aeronáuticas en 1942. En ese año comenzaba la Guerra de Corea, que afianzó definitivamente la aplicación del turborreactor en los aviones de combate: el North American Sabre F-86 fue rival del ruso MiG-15. Años mas tarde el Super Sabre F-100 se convirtió en el primero fabricado en serie con alas en flecha que superó Mach 1 en vuelo horizontal. En la aviación comercial se producía un hito mundial: aparecía el primer "jet", el de Havilland Comet. El Comet IV prestó servicios en Aerolíneas Argentinas. Ya volaban los Pulqui construídos en la FMA de Córdoba que colocaron a nuestro país entre los primeros que fabricaban aviones de reacción. En el mundo se concebían bombarderos de alcance global, como el Boeing B-47 y B-52. La investigación espacial se encontraba en su apogeo y algunos años mas tarde comenzaba a dar sus frutos: en Oct '57 los rusos colocaban en órbita al primer satélite artificial, el Sputnik I. En las postrimerías de la década del '50 (exactamente en Nov '58) se editaba el N° 200 de la RNA. Se avecinaban los años '60, tan ricos en acontecimientos aeroespaciales. Nacía el ala delta en aeronaves militares de gran velocidad, Boeing y Douglas competían por una franja importante del mercado aerocomercial con el B707 y DC-8, y aparecían los aviones de negocios con truborreactores. Las aeronaves de investigación provocaban el asombro: el X-15, que quintuplicó la velocidad del sonido, y el Leduc 022 francés. En Argentina la FMA producía en serie el MS-700 Paris, entrenador de reacción, el bimotor de diseño nacional IA-35 Huanquero, el B-45 Mentor y el IA-46 Ranquel. El N° 300 apareció en 1967, inaugurando la designación de Aeroespacio, reflejo de las nuevas tendencias mundiales en este campo. Se cumplían los primeros 10 años de la "era espacial" que arrancó con el Sputnik; los rusos proseguían co sus exploraciones automáticas y los EE.UU. se encontraban en vísperas de hacer pie en la Luna. Esto se reflejó en las ilustraciones de tapa, que en su mayoría versaban sobre astronáutica. En el Medio Oriente, durante la "Guerra de los Seis Días", la aviación tuvo un papel definitorio, y en la Fuerza Aérea Argentina los Douglas A-4B remplazaban a los Avro Lincoln, que se encontraban en servicio desde hacía 20 años. En las visperas del número 400 volaban el Concorde, primer avión comercial supersónico. El N° 400 coincidió con la finalización de 1977. Aeroespacio aparecía en forma bimestral, tenía un nuevo logotipo, tapa impresa a cuatro colores y una lámina central. En nuestro país, la FMA cumplía 50 años y se encontraba inmersa en un proceso de transformación impuesto, en parte, por la fabricación en serie del IA-58 Pucará, y también por la necesidad de tomar una decisión con repecto al diseño y producción del futuro entrenador básico-avanzado, que fue el IA-63 Pampa. Aerolíneas Argentinas incorporaba los Boeing 747 "Jumbo Jet". La "era espacial", que cumplía 20 años, perdía a uno de sus más grandes escultores y "padre" de los viajes a la luna tripulados: Werner von Braun. El hombre lanzaba al cosmos el objeto Nro 10.000, de los cuales algo mas de la mitad correspondían a la URSS. De todos ellos, el más grande fue la plataforma estadounidense Skylab, puesta en órbita en 1973. En el campo civil, Beechcraft fabricaba el monomotor Bonanza Nro 10.000, popular avión con cola "mariposa", cuya producción había comenzado 30 años antes. Rusos y norteamericanos manifiestan su renovado interés en la conquista del espacio, y Marte es el objetivo. La tecnología "stealth" (furtivo, indetectable, invisible) se encuentra sobre la mesa de diseño de los constructores aeronáuticos de vanguardia para modelar los futuros aviones de combate. La dirigencia del transporte aerocomercial piensa nuevamente en una aeronave supersónica para volar en pocas horas de un continente a otro, y el sector regional redobla sus esfuerzos para hacer sus productos aun más eficientes y competir con los medios terrestres. Los fabricantes de plantas de poder ofrecen más potencia con menor consumo y contaminación, atentos a la reducción de la capa de ozono. Entre la aparición de los números 400 y 500 se produjo la Guerra de Malvinas, en la que pilotos argentinos pusieron de manifiesto una profesionalidad sin precedentes que les valió el reconocimiento internacional. Fiel a la inspiración que creara el Boletín Informativo en el año 1941, la Revista procura satisfacer la inquietud informativa de los integrantes de la Aeronáutica Militar, sin dejar de lado ese sector, cada día mayor, de ciudadanos que vuelan por recreo o por profesión y cuyos problemas les son comunes. Para todo aquel que vuela o se muestra interesado atraído por la actividad aérea, la Revista debía de satisfacer esa inquietud espiritual por un mayor conocimiento, síntesis representativa de la cultura y conciencia aeronáutica del pueblo argentino.
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