La industria espacial argentina depende de los profesionales de hoy

El jueves 6 de diciembre, se llevó a cabo el Congreso “Los jóvenes en la actividad espacial argentina”. Fue la primera edición de un evento que pretende realizarse anualmente y busca fomentar el desarrollo aeroespacial de nuestro país, consolidando una cultura espacial transgeneracional.

El comité organizador del congreso, estuvo integrado por representantes del Instituto Civil de Tecnología Espacial (ICTE), el University Space Engeneering Consortium (UNISEC Global), y del Space Generation Advisory Council (SGAC). En una sala del Anexo A de la Honorable Cámara de Diputados, aproximadamente 180 profesionales, autoridades, emprendedores y estudiantes de todo el país dedicados a la industria espacial se reunieron con una misma intención: conectarse.

El evento fue apoyado por instituciones públicas y privadas como: INVAP, Fundación Balseiro, la Comisión Nacional de Asuntos Espaciales, ADGS,  Nanotek y Novospacela Cámara de Industria y Comercio argentino-alemana, la Casa de Ciencia y Cultura de Rusia, el CPIC, la UTN Córdoba y el Club de Robótica de Córdoba. La Diputada Nacional por la provincia de San Juan, Daniela Castro, presidenta de la comisión de Ciencia y Tecnología, junto al diputado nacional por la provincia de Santa Fe, Marcos Cleri, entregaron al representante de SGAC, Santiago Enriquez, un documento que declaró como evento de interés a este congreso. Al respecto, la diputada Castro declaró que las políticas de Ciencia y Tecnología deben tener continuidad y encargó a la comisión organizadora, poder contar con las conclusiones del congreso para trabajar mejor los proyectos de ley. Las organizaciones convocantes coincidieron en que “los jóvenes profesionales y estudiantes son importantes protagonistas para pensar el futuro de la industria, no solamente porque ellos serán los que lideren las empresas o proyectos, sino que los jóvenes son actores claves para delinear la agenda espacial, teniendo en cuenta los grandes desafíos que hoy enfrenta el sector: nuevos jugadores en el espacio, soluciones espaciales para desafíos socio-económicos en Tierra, democratización del acceso al espacio, legislación que impulse la iniciativa privada, etc”. 

A lo largo de la jornada, casi de manera ininterrumpida, cada grupo expositor compartió a los asistentes sus proyectos, sus dificultades,  expectativas y el valor agregado que pueden aportar a la comunidad. Se escucharon los desarrollos de profesionales argentinos como el LAbOSat, o el cohete Ascender de Universitarios Argentinos al Espacio de la UTN Haedo; la labor histórica y actual de organizaciones como INVAP, CNEA, el ICTE, la Dir. Gral. de Investigación y Desarrollo de la Fuerza Aérea Argentina “Centro de Sensores Remotos” y las actividades de organizaciones como el Club de Robótica de la UTN Córdoba, el Radio Club Argentino, Mars Society Argentina y la Asociación Argentina de Tecnología Espacial; se presentaron las oportunidades académicas del Instituto M. Gulich y la Unidad de Formación Superior de la CONAE, la experiencia de la UNSAM, y de la UTN regional Haedo, Buenos Aires y Córdoba; la Secretaria de Innovación Tecnológica del Instituto Balseiro, María Luz Martiarena, presentó las virtudes de las empresas de base tecnológica y la siguieron representantes de la industria como SpaceSUR, Latam Sat, el Laboratorio de Investigación Espacial, Theia Technologies SA y Kohlenia, entre otros. El aporte internacional se materializó mediante videoconferencias con profesionales que trabajan para empresas alemanas de la industria espacial, y con profesionales argentinos trabajando en Qatar, además de que la Casa de Rusia compartió la apertura de becas de estudio en su país.

A la vez que se profundizó en los potenciales nichos de mercado que nuestros productos espaciales podrían satisfacer, se discutieron también diferentes razones por las cuales muchos proyectos viables no prosperan, y se propusieron formas en las que se puedan superar dificultades, intentando siempre aunar esfuerzos, encontrando los objetivos comunes para que la mayor cantidad de proyectos evolucione. Sin dudas, la comunicación franca y cara a cara ha sido en esta ocasión una eficaz manera de potenciar una conversación entre instituciones y a través de generaciones, aprovechando la experiencia y conocimiento de los mayores, y la motivación y creatividad de los jóvenes.

Mayor información podrá encontrarse en la próxima edición de la revista aeroespacio.