
De esta forma Boeing ha puesto fin a varios meses de suspenso en los que se barajaban dos proyectos tendientes a enfrentar la creciente demanda que ha conseguido Airbus con la nueva versión de su familia más pequeña: por un lado, remotorizarlos (tal el caso del A320neo); y por otro, crear un avión totalmente nuevo. Con esta decisión la firma norteamericana asume el mismo camino trazado por su competidor europeo, y aplaza para más adelante el diseño de una aeronave que remplace al exitoso 737, el reactor comercial más vendido en el mundo, con más de 9.000 pedidos en sus distintas versiones desde su puesta en servicio en 1968.
La nueva familia de aviones estará basada en el 737NG, y compuesta por el 737MAX 7, el 737MAX 8 y el 737MAX 9. Si bien compañía estadounidense no ha dado mayores precisiones técnicas del nuevo avión, ha difundido un comunicado en donde sostiene que el consumo de combustible será un 16% inferior a la familia A320 clásica, y un 4% menor a la del A320neo. Además afirma que los costos operacionales del nuevo 737 serán un 7% más asequible que los actuales índices de su competidor.
El lanzamiento del nuevo 737 es acompañado, según la constructora, de un pedido de 496 aeronaves de parte de cinco compañías aéreas, incluyendo el requerimiento por 100 aeronaves realizado por American Airlines el pasado 20 de julio.
Cabe recordar que en un reciente estudio del mercado mundial de aeronaves comerciales, Boeing estimaba una demanda de más de 23.000 aparatos en el segmento de aeronaves de 150 asientos durante los próximos 20 años con un valor cercano a los 2 billones de dólares.
Imagen: Boeing





